“Nosotros solos no lo logramos, necesitábamos de alguien que nos orientara,

pero lo más importante es que nos dimos cuenta que juntos somos equipo

y que siempre seremos amigos, porque somos un pueblo que superó la guerra”

Saudy Roa Mendoza, lideresa comunitaria

Luego de años de retos y desafíos la población de Carmen de Atrato está recuperando la confianza y credibilidad en el otro, en sus vecinos, en el trabajo en minga. A finales del año 2015, los habitantes de este municipio ubicado al noroccidente del departamento del Chocó, se reunieron en comunidad, liderados por los miembros del Sujeto de Reparación Colectiva-SRC, con el fin de priorizar una de sus necesidades que además de generarles bienestar les permitiera superar las dificultades de relacionamiento con la administración local, ya que por años existió el miedo y la desconfianza.

Fue así como líderes del SRC se reunieron con los funcionarios de la Unidad para las Víctimas y FUPAD Colombia en el marco del Programa Entrelazando para desarrollar la Iniciativa con Balance Positivo©, planteada para generar un espacio de recreación a los niños y niñas a través del embellecimiento del parque central, y de la instalación de un parque infantil que luego se convirtió en un lugar de encuentro para todos: adultos, ancianos, jóvenes, niños y niñas.

Una de las principales barreras que tuvieron que vencer fue la desconfianza que existía entre unos y otros. Como lo expresa un integrante de la comunidad, “aun cuando somos compañeros y todos vivimos los mismos problemas por la violencia, no confiábamos entre nosotros y siempre pensábamos que el otro era el enemigo,” y esto lo lograron en el momento que  decidieron “creer” y que se articularon con la alcaldía municipal, a través de la Unidad Municipal de Asistencia Técnica- Umata, la Inspección de Policía, la Comisaría de Familia, entre otras entidades, para trabajar unidos en la adecuación del espacio recreativo.

El interés y compromiso fue evidente. Hacía finales del mes de diciembre la comunidad de siete veredas Sujetos de Reparación Colectiva se reunió en el parque central para realizar las actividades propuestas y activar el trabajo en minga, que por años habían dejado de hacer en beneficio de un bien colectivo en la cabecera municipal. Una vez reunidos, se organizaron en grupos de trabajo para hacer la limpieza y desmonte de la maleza, la siembra de 500 plántulas en los jardines, la instalación de macetas en cemento, el cercado de los jardines en madera y la jornada de pintura para embellecer con colores “vivos” los espacios que años atrás fueron escenario de violencia y abandono, y que hoy gracias al compromiso de sus habitantes y al deseo de tener un nuevo comienzo, es un espacio de paz y reconciliación para todos.

Al final, los niños y niñas en la jornada de integración plasmaron sus sentimientos a través de mensajes de amor y de reconciliación. “Ahí nos dimos cuenta de quién es quién, ahí nos dimos cuenta que todos somos iguales, que todos somos carmeleños”, cuenta Eeleen participante de la comunidad.

La Iniciativa con Balance Positivo©, le permitió a los pobladores de Carmen de Atrato identificar por sí mismos el gran valor del trabajo en equipo. El embellecimiento del parque central les permitió reunirse e interactuar como hace años no lo hacían, recordar que son una comunidad unida a pesar de los conflictos y de las distancias, y comprobar que cuando se trata de trabajar por el bienestar de la comunidad, todos participan. Según Maria Virgelina lideresa y exsecretaria de la comisaría de familia “ese es un principio comunitario que la violencia no ha podido borrar”.

Asimismo, identificaron los recursos propios con los que cuentan, las herramientas que tienen para el fortalecimiento de los lazos sociales, las oportunidades de articulación con las instituciones locales y el poder de la acción colectiva que los impulsa al desarrollo de sus comunidades. Por medio de la actividad los habitantes del municipio reconocieron que cerraron un capítulo de tristeza y amargura de su historia, y que por tanto pueden volver a empezar sin resentimientos, enseñando a las nuevas generaciones a tener responsabilidad de lo propio y lo comunitario, a construir un Carmen de Atrato mejor para todos.